domingo, 23 de agosto de 2009

Diferentes posturas

Hoy en día en nuestras iglesias (sobretodo las que están en los paises desarrollados) ha nacido de aquí a unos años atras una discusión bastante encrispada acerca de nuestra posición como miembros activos de nuestra iglesia postulándose de forma, podría decirse que incluso agresiva, los términos liberal y conservador. Aparentemente no tienen nada de dañino estos dos vocablos hasta que si vamos a ver si su significado desde cualquiera de los dos bandos, vemos que hay una sentido despectivo cuando se refieren a ellos. Creo que a continuación pretendo es bastante arriesgado de mi parte. Biblia en mano, me gustaría investigar junto a todo aquel que deseé la postura de Cristo acerca tan encrispado tema. ¿Es el plan divino que nos dividamos en consevadores o liberales? o no solo eso ¿Es el plan divino que estemos en una encrucijada dialéctica viendo y buscando quien es el que tiene la razón en referencia a nuestras posiciones? ¿Cual es el verdadero plan de Jesús y su enfoque en este tema? Esperemos que podamos ser dirigidos por el espíritu santo y encontrar el camino verdadero que nos lleve al lugar que tenemos que llegar, porque como dice Apocalipsis 3: 8 "Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre." Debemos estar decididos a entrar por las puertas que el señor nos abre Él dice de si mismo "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Solamente en el podemos encontrar esa antorcha que nos hace falta para iluminar nuestro camino, ese camino que nos conduce a la vida enterna.

viernes, 7 de agosto de 2009

Agitado descanso...



Durante la semana y poquito que pasé sin ordenador, pues he de decir que mis dedos se pusieron a trabajar deseosos de plasmar en papel un cúmulo de ideas y frases entremezcladas y desordenadas en mi mente. Aquí va "algo" pequeñito que pongo aquí para compartir:

El ordenador ha dado un respiro a mis ojos pero al mismo tiempo ha cargado de trabajo a mis manos. Ha sacado a mi cerebro de las listas del paro y la preocupación acompañada por el resto de su séquito van liberando de forma paulatina y eficiente sus ideas a modo de frases intercaladas. El común denominador de todos, a parte de su falta de sentido (muchas veces), es la carga emotiva y el sello de propiedad que llevan inscrito por debajo de la tinta gel con la que escribo, aunque sí he de confesar que confío que este sentimiento se proyecte en el tiempo como perpetuo, no como las letras de este bolígrafo que tiene pinta de gastarse pronto. Puede que dentro de poco no escriba más, pero tengo que procupar que lo que si haga sea digno de lectura. Al fin y al cabo todos tenemos una tinta especial que algún día se agota. Tenemos un cuaderno para rellenar, quizás todas las páginas están rotas y llenas de garabatos exceptuando una última que se encuentra limpia e inmaculada, esa, procura llenarla con las mejores frases porque tal vez sea esa la que haga la diferencia y por la que se te llegue a recordar.
La única desventaja de todo esto es que no conocemos cuantas páginas pueden quedarle al cuaderno de nuestra vida, quizás tal vez por eso haya que tratar cada frase que escribimos como la última y cada página en la misma condición para que sea nuestra historia una novela digna de Nobel, una pieza de museo en exposición. Tal vez sin quererlo y muchas veces queríendolo, hay tachones y oraciones mal articuladas con una sintáxis no tan buena y con faltas de ortografía que saltan a la vista aún de los ciegos. Pero no se trata de que estas fallas no existan, pretendiendo que sea todo perfecto, sino que junto a cada error haya una reseña, un pie de página que nos diga que existe, que tan siquiera nos explique el por qué, o que tan sólo el escritor reconozca que no ha podido hacerlo mejor. Al fin y al cabo la originalidad, la intención y un "Editor especial" que lo corrige todo pueden cambiar una revista de farándula y escándalos, en una novela caballeresca o una poesía épica que deje boquiabierto a quien lea una de sus páginas.

"No importa cuantas veces te salgas del camino trazado, si los intentos por volver a el y llegar al punto de destino son mayores"

Realidades



Cuan efímera es esta palabra. Si bien es el mundo que palpamos y sentimos, también puede ser aquel que soñamos y percibimos, aquel que en nuestro haber llevamos aun sin materializarlo más allá de la frontera de nuestros ojos y lejos de los límites del pensamiento. Aveces nuestra realidad es una ficción llevada a la práctica mientras que nuestro verdadero deseo a veces no reconocido es encarcelado y abatido por las barreras que nosotros le solemos colocar.